El argumento perfecto en el momento ideal

¡Qué máquina! ¡Lo has dejado KO!

Tu compañero el imbécil soltando su discursito, con datos más falsos que un billete de tres euros pero que nadie se atreve a replicar.

Había llevado la conversación a su terreno y los tenía a todos contra las cuerdas, incapaces de llevarles la contraria.

Y entonces apareces tú, decidida y firme, y con el argumento perfecto. Se lo sueltas en el momento preciso y con ese tono tranquilo y pausado que no admite réplica.

¡BUM! Tu compañero el imbécil se va haciendo pequeñito, y tú sales a hombros entre vítores y ovaciones. No pierdes el tiempo ni en mirar de reojo los despojos del perdedor.

¡Brava!

Era la oportunidad soñada. La escena ideal.

Lástima que solo haya ocurrido en tu cabeza una hora después de haberse producido el debate, mientras vuelves a casa en el metro con un cabreo monumental por no haber sido capaz ni siquiera de responderle nada.

Eres experta en ganar los debates a posteriori.

Siempre igual: en el momento clave, tu mente hace un «apagón» y eres incapaz de rebatir nada, con lo que das el combate por perdido.

Si te sirve de consuelo (aunque no creo), no eres la única persona a la que le pasa. De hecho ese fenómeno tiene hasta un nombre: L’esprit de l’escalier (y en francés, que le da más glamour). Que viene a decir que la agudeza mental nos viene ya cuando estamos bajando la escalera de salida.

Por el momento la vida no tiene botón de rebobinar (y menos mal, porque de existir algunos igual no habríamos nacido). Así que te tocará seguir ganando discusiones en tu cabeza horas después. Eres muy inteligente, solo que en diferido.

Seguro que hay decenas de técnicas y miles de cursos para mejorar esa habilidad, y a lo mejor hasta te apetece hacer alguno. Hay gente para todo.

Pero esa cara de satisfacción que pones cuando has encontrado la respuesta épica, aunque haya sido tres días después, no te la quita nadie.

Scroll al inicio
Bien (supongo)
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.